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Asesinemos a los católicos

| 27/11/2013 | 1 Comentario

La ponencia sobre laicidad aprobada por el PSOE en su última conferencia que tuvo lugar en Madrid en noviembre, vuelve a incidir en una de las obsesiones de este partido: la Iglesia. La intención del PSOE es meternos la primacía del Estado hasta en la sopa ante la libre conciencia del ciudadano y dictar a la gente como vivir sus creencias más íntimas.

iglesia-estado

Imagen: runrun.es

No se contentan con pretender inmiscuirse en nuestras vidas sexuales a través de la asignatura de ideologización (la mal llamada “Educacion a la Ciudadania”), en la económica mediante una carga fiscal insoportable con la que mantener un aparato administrativo para sus privilegiados sino que, además, ahora, nos quieren imponer sus creencias rancias y reaccionarias. El objetivo fundamental es reducir a la mínima expresión pública aquello que los ciudadanos desean expresas de forma libre y sustituirlo por la arbitrariedad del Estado.

Cualquiera que hubiera cogido la ponencia política sin saber quien la había redactado, habría pensado que el radicalismo que atufa era producto de la cabeza de un Georg von Schönerer cualquiera. La regresía de este documento nos retrotrae al siglo XIX porque es lo que el PSOE quiere ahora para nuestra sociedad. No les ha bastado con arrasar económicamente el país, llevar a la ruina más profunda a millones de ciudadanos o liquidar el Estado del Bienestar que tanto costó construir a nuestros abuelos, sino que ahora nos quieren inculcar por decreto ley el odio irracional que sienten. Si los bisabuelos de quienes redactaron ese pseudocumento de pátina intelectual se levantaran, regañarían a quienes los crearon porque para nada refleja lo que los papás y mamás y sus abuelitos pensaban.

En el PSOE existe una fuerza que pretende rechazar todo aquello que sus padres y madres apoyaron: el franquismo, el progreso social, la Iglesia…No nos engañemos: si muchos de los dirigentes del PSOE pasaron de no comer una sola vez caliente al día en 1936 a tener que ponerse a régimen en 1975, es gracias a la mano que les salvo de la inanición y a la que muchos se sumaron: Franco.

Pero… ¿cuál es la pretensión del PSOE con este documento? ¿Hay alguna otra agenda oculta que explique la existencia de estos papeles escritos por unos exaltados y discapitiminuidos intelectuales? Sí: el objetivo final es el exterminio sistemático de los católicos.

Como bien desarrollan Günther Lewy y Raoul Hilbert sobre el asesinato en masa del pueblo judío y gitano, varias son las fases por las que hay que pasar, para que la maquinaria represiva de un Estado extermine a un grupo de personas. Estas son:

  1. Estigmatización a base de la mitificación. Se hace creer  que un grupo de personas comparten, por la única razón de existir, una serie de características negativas, todo ello sin estar la apreciación basada en hechos. Así, los judíos son avaros o los católicos solo quieren poder;
  2. Inculpación. Ante una situación colectiva adversa, se potencia la existencia de mitos; ante un problema de gran complejidad, se reducen las relaciones entre los distintos elementos que determinan el resultado, con el fin de buscar un solo grupo de culpables. Desde esta cosmovisión, desparecido el grupo, desaparece el problema. En el caso el PSOE, es la Iglesia es la culpable del empobrecimiento del país; en el caso del estalinismo, desparecida la clase burguesa, el paraíso terrenal es posible;
  3. Deshumanización. A las futuras víctimas se les desposee de todo carácter humano: ya no son personas, sino judíos o curas. De esta manera se facilitan las agresiones porque, un gitano o un católico, no tienen características de personas, sino que son objetos en los que descargar los complejos y las iras colectivas;
  4. Legislación, kelsianismo o discriminación. Como socialmente se ha promovido el rechazo de un grupo en concreto, se legisla contra él con el fin de controlarlo. En este momento a nadie se le pasa por la cabeza el exterminio en masa, pero sí medidas que limiten al grupo estigmatizado; así en la Alemania nazi, se prohíbe a los judíos ejercer oficios concretos, mantener relaciones con el resto de la población. Para el PSOE, hay que limitar la expresión pública de los católicos, porque hay que reducir su influencia en el conjunto de la sociedad a la mínima expresión. Siempre se parte de la falacia de que el Estado tiene legitimidad moral para ejecutar sus normas y de que esta es mayor que el derecho natural que asiste a los individuos para ejercer los derechos que le corresponden. Desde este punto de vista, se impone una visión fuertemente iuspositivista, según la cual, el concepto de Justicia objetiva esta al albur de los tiempos, corresponde al Estado su interpretación y su puesta en vigor;
  5. Destierro, deportación y concentración. Como se constata que el problema social que se intentaba solucionar mediante la discriminación no desaparece, se opta por quitarse de encima a quienes se cree son sus causantes. Así a los gitanos de la Gran Alemania son deportados a Gobierno General (General Gouvernement); a la vez se imponen lugares concretos en los que estos “indeseados” han de estar: los mismos se llaman guetos, reservas o cotos, pero siempre separados del resto de la población;
  6. Expolio. Ante la obligación de abandonar su lugar de residencia porque de esa forma se acaba el problema, se procede al robo de los bienes de las victimas sin miramientos. Se “arianiza” sus propiedades o pasan a poder del Estado como en el caso de los judíos alemanes;
  7. Explotación. En el lugar de concentración de las víctimas se procede a su explotación económica como mano de obra sin derechos de ningún tipo; algunos de los casos más conocidos son los del gueto de Vilno en Polonia o Monowitz;
  8. Exterminio. Una vez que a las víctimas se les ha sacado hasta la última gota de lo que considera aprovechable, se opta por su exterminio. El lugar puede ser permanente tal que Treblinka, pasajero como Katyn o bien sin una organización concreta como sucedió durante la guerra civil, pero el resultado es siempre el mismo;
  9. Ocultación. Tras la constatación de que los hechos acaecidos serán condenados por parte de la población que se pretendía liberar de un mal, se procede a la ocultación de todos los restos físicos que se han dejado de las víctimas; así la operación 10004 dirigida por el genocida Paul Boebel.

Como sucedió con la actividad anti judaica de la iglesia luterana y católica a lo largo de los siglos, el documento aprobado por el PSOE, es una estación muy importante que será de referencia en el futuro, para aquellos cuyo plan es liquidar físicamente a los católicos. Este documento es para los católicos lo que “Ueber die JudenundihreJuden” de Martin Luther fue para los judíos: un paso más en el fin último de la voluntad de liquidarlos físicamente.

En un país cuyo Gobierno fomento la persecución por razones religiosas en la década de los años 30, sería bueno que el PSOE se quitara de encima a los ultras que han tomado la dirección del partido. Hace mucho tiempo que la socialdemocracia europea madura y superó el odio al distinto, al librepensador, fuera católico o no.

La historia nos dirá si el documento del PSOE, siguiente la estela del NSDAP o del estalinismo, es el pistoletazo de salida de lo que muchos de sus dirigentes y militantes tienen en mente: el asesinato en masa de los católicos.

Borja Mateo es intelectual, traductor y experto inmobiliario y autor de los libros “La verdad sobre el mercado inmobiliario español” y “Como sobrevivir al crack inmobiliario” (editorial Manuscritos) www.borjamateo.com

Quien quiera leer el “documento” que se pase por http://conferenciapolitica.psoe.es/publicaciones/resoluciones#552/z

Categoría: análisis de la blogosfera

Borja Mateo

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Comentarioss (1)

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  1. miguel angel castillo moreno dice:

    Muerto me quedo con lo que acabo de leer señor Borja, ¿ asesinemos a los católicos por ser un estado laico?.Yo tenía entendido que un estado laico no oprimía la creencia religiosa,que más bien significaba lo contrario.Libertad religiosa para todas las creencias y como usted bien dice,no inmiscuirse en nuestras vidas,dejando al individuo la elección personal de esta decisión.
    No me malinterprete,no apoyo al PSOE (eso sería otra linea de discusión),pero si estoy TOTALMENTE de acuerdo conque IGLESIA y ESTADO deben estar separados.

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