FinancialRed es una red de blogs especializados en economía, bolsa y finanzas. Somos líderes porque publicamos contenidos gratuitos de calidad ¿Aún pagas por leer prensa económica?.

Inversiones y bolsa. Archivos de la categoría ‘Inversiones y bolsa’

A continuación puedes leer artículos que los autores categorizaron con la temática Inversiones y bolsa. Puedes navegar a traves de ellos pulsando en su titulo

¿Como elegir o diseñar una estrategia de inversión?

Para comenzar a hablar sobre este tema debemos tener en claro que no existe una estrategia que funcione bien para todo el mundo, sino que cada estrategia dependerá de cada tipo de inversor en particular.

Podemos encontrarnos con un gran numero de estrategias posibles, y hasta cada inversor puede diseñar su propia estrategia la cual puede ser una variante de una existente o totalmente nueva, pero lo mas importante es que se adapte a las necesidades del inversor.

Tenga en cuenta que nunca debe comenzar a invertir en bolsa sin haber elegido una o varias estrategias, ya que es uno de los errores más comunes y que nos pueden llevar al fracaso. Cada producto de inversión posee sus propias características, así como ventajas y desventajas respecto de otras alternativas y es muy importante conocerlas muy bien para poder elegir la estrategia a seguir.

En cualquier estrategia que implique venta de activos debe tenerse en cuenta el coste fiscal asociado a dichas ventas. Otra cuestión a tener en cuenta es que la diferencia entre los productos que pagan dividendos y los que no lo hacen es muy importante, no sólo por la posibilidad de disponer de una renta para el destino que quiera, sino porque son importantísimos a la hora de calcular la rentabilidad final. En caso de que no se necesite tener una renta de forma inmediata los dividendos pueden reinvertirse, lo cual aumenta en gran medida la rentabilidad total de la estrategia.

Al momento de diseñar una estrategia es bueno estudiar el pasado y cómo se habría comportado dicha estrategia en todo tipo de circunstancias, con lo cual deberá comportarse bien en los buenos momentos porque sino no merece la pena utilizarla bajo ningún concepto, aunque lo más importante es analizar su comportamiento en los peores momentos, que es donde una estrategia demuestra si realmente es sólida y sirve para ganar dinero.

Lo más importante es tener claro que no existe la estrategia perfecta y que ninguna estrategia funciona bien el 100% del tiempo. Todas pasaran por buenos y malos momentos, pero tampoco hay que caer en el error de cambiar constantemente de estrategia cada vez que a la que se está utilizando le llega un mal momento.

Estrategias con futuros financieros

Una vez vistas las características de los futuros financieros, vamos a ir con las estrategias posibles. Mientras en las opciones las estrategias posibles son casi infinitas, en los futuros las estrategias son básicamente dos, la compra o la venta de futuros, aunque también se puedan utilizar como cobertura y arbitraje.

En principio había pensado hacer un artículo con las cuatro, pero dado que ha quedado demasiado largo, lo haré en dos partes. En este abordaremos la compra y venta de futuros y en otra entrega veremos la cobertura y el arbitraje con futuros.

- Futuro comprado: es una estrategia alcista directa. Posiblemente es la acción más eficaz cuando identifiquemos con claridad una tendencia alcista en el mercado.

Es equivalente a la compra directa del activo (acciones, granos, oro,…), pero al exigirse solo el depósito de una parte del tamaño del contrato en concepto de garantías, el apalancamiento que lleva aparejada es bastante alto.

Una vez tomada una posición en el mercado de futuros pueden suceder tres cosas:

1.- Que el mercado se mueva claramente a favor de nuestra posición, en cuyo caso podremos asegurar el beneficio vendiendo el contrato o mantener la posición confiando en que la tendencia continúe y tengamos más beneficios. Una tercera posibilidad es poner un trailing stop de manera que vaya acompañando al precio en la subida y dejar correr la posición hasta que salte. Lo difícil en este último caso es cómo fijar ese stop, cosa que dependerá del futuro en el que estemos operando, volatilidad,…

2.- Que el mercado se mueva claramente en contra de nuestra posición en cuyo caso tenemos las siguientes posibilidades.

  • La más evidente, y casi siempre la más recomendable, es liquidar la posición asumiendo una pequeña pérdida en cuanto el futuro baje por debajo del límite máximo que nos deberemos haber puesto antes de abrir la posición.
  • La acción menos recomendable, que no se debería seguir NUNCA, y la más habitual en los que empiezan, consiste en promediar la posición con la intención de salir en un rebote a nuestro favor. Si nos hemos equivocado, añadir posiciones solo puede llevar al desastre. Si no fuimos capaces de cerrar la posición con una pequeña pérdida, menos lo seremos con una gran pérdida y, si la posición sigue evolucionando en nuestra contra, seguramente acabe con nosotros (no olvidar que vamos apalancados).
  • Otras posibilidades más complejas consistirían en la compra de puts, con lo que reducimos las pérdidas si se sigue cayendo, sin renunciar a los beneficios en caso de que la posición se gire a nuestro favor; y la compra de puts y la venta de calls para abaratar el coste.

3.- Una tercera posibilidad es que el mercado no se mueva con claridad ni a favor ni en contra, por lo que la ganancia o pérdida serán pequeñas y el inversor deberá valorar si conviene cerrar la posición o mantenerla para ver si se da el movimiento que esperaba.

- Futuro vendido: es una estrategia bajista directa que se debe llevar a cabo cuando estemos convencidos de que el mercado va a caer. Posiblemente es la acción más eficaz cuando identifiquemos con claridad una tendencia bajista en el mercado.

Equivale a la venta en descubierto del activo, es decir, a la venta sin tenerlo, pero, como en el caso del futuro comprado,  al exigirse solo el depósito de una parte del tamaño del contrato en concepto de garantías, el apalancamiento que lleva aparejada es bastante alto.

Una vez tomada una posición de venta de futuros, igualmente, pueden suceder tres cosas:

1.- Que el mercado se mueva claramente a favor de nuestra posición, en cuyo caso podremos asegurar el beneficio recomprando el contrato vendido o mantener la posición confiando en que la tendencia continúe y tengamos más beneficios. Una tercera posibilidad es poner un trailing stop de manera que vaya acompañando al precio en la bajada y dejar correr la posición hasta que salte.

2.- Que el mercado se mueva claramente en contra de nuestra posición en cuyo caso tenemos las siguientes posibilidades.

  • La más recomendable es liquidar la posición asumiendo una pequeña pérdida en cuanto el futuro suba por encima del límite máximo que nos deberemos haber puesto antes de abrir la posición.
  • La acción menos recomendable, que no se debería seguir NUNCA consistiría en promediar la posición con la intención de salir en un rebote a nuestro favor.
  • Otras posibilidades más complejas serían la compra de calls, con lo que reducimos las pérdidas si se sigue subiendo sin renunciar a los beneficios en caso de que la posición se gire a nuestro favor; y la compra de calls y la venta de puts para abaratar el coste.

3.- Una tercera posibilidad es que el mercado no se mueva con claridad ni a favor ni en contra, por lo que la ganancia o pérdida será pequeña y el inversor deberá valorar si conviene cerrar la posición o mantenerla para ver si se da el movimiento que esperaba.

Artículos relacionados:

Futuros financieros. Introducción.

Futuros financieros. Características de los contratos.

¿Conviene acudir a la ampliación de La Seda?

La Seda de Barcelona se ha convertido en una de las atracciones del mercado con su regreso al parqué el pasado 5 de julio después de 13 meses suspendida. Desde entonces la acción ha ganado un 25%, aunque registró fuertes caídas durante la primera semana.

El regreso de La Seda está acompañado por una ampliación de capital como parte de su plan de reestructuración con el que pretende ingresar 300 millones de euros. La compañía emitirá 3.000 millones de nuevas acciones a 0,1o euros por título y que se suscribirá en tres vueltas (ver condiciones de la ampliación) y los actuales accionistas contarán con un derecho de suscripción preferente. En concreto, podrán adquirir 67 acciones nuevas por cada 14 acciones antiguas.

La operación se puso en marcha el lunes con una presentación a inversores por parte del actual consejo de administración y el comienzo de la negociación de los derechos de suscripción de los nuevos títulos. Ese mismo día la acción subió un 31,19%, llegando incluso a situarse en los 0,16 euros por título el martes. Por el contrario, los derechos de suscripción cedieron un 42,9% en su estreno y un 25% adicional el martes para cerrar en los 0,018 euros. A estas horas siguen experimentado caídas.

Si tomamos como referencia el precio teórico de los nuevos títulos y el cierre de la acción del pasado martes, los primeros suponen un 28,9% de descuento. El porcentaje es importante y la posibilidad de ganancia también, como explica Jesús Pérez desde Especulacion.org, aunque la operación no está exenta de riesgos. El más grave es que la ampliación finalmente no se lleve a cabo. La caída del precio de los derechos y el escaso volumen desde luego indica la falta de interés y la posibilidad de que no cubran los objetivos marcados. Y es que desde La Seda se han marcado unas condiciones mínimas que pasan por obtener por lo menos 238 millones de euros.

Por el momento, La Seda cuenta con el compromiso por parte de accionistas e inversores de cubrir 100 millones de euros y con la banca acreedora para que se haga con otros 150 millones adicionales, por lo que en realidad sólo sería necesario obtener otros 50 millones. El problema radica en que estos compromisos están supeditados a la consecución de esos 50 millones adicionales. Desde la Asociación Unidos por La Seda -un grupo de minoritarios que se ha mostrado especialmente beligerante con el actual consejo- creen que la operación saldrá adelante e incluso el propio presidente del consejo de administración, José Luis Morlanes, dejó entrever en una entrevista en Intereconomía que si hace falta los miembros del consejo cubrirán la parte de la ampliación a la que no lleguen el resto.

Para un inversor que esté fuera de la compañía y quiera invertir el cálculo es relativamente sencillo: para poder acceder a 67 acciones deberá comparar 14 derechos. Si tomamos como referencia los 0,018 euros a los que cerraron en martes, deberíamos gastar 0,252 euros más los gastos de transacción por título. Con estos derechos, después debería pagar 0,1 euros por título, lo que equivale a 6,7 euros, a los que sumada la cantidad anterior nos da un total de 6,952 euros. Esto nos da un precio de 0,1037 euros por acción. Si vendiésemos los títulos al precio actual del mercado, la ganancia sería del 46%.

Evidentemente, lo más factible es que el precio de la acción caiga al ponerse en circulación los títulos de la ampliación, de forma que se ajuste al precio marcado por la misma. Sin embargo, también podemos pensar que si la acción cotizaba a precios de quiebra, es posible que ambas situaciones se compensen. Si así fuera, estaríamos ante una buena oportunidad inversión a corto plazo, pero siendo más realistas, es mejor pensar que se trataría de una inversión a medio y largo plazo, que se asentaría en el nuevo plan estratégico de La Seda.

¿Y para los accionistas actuales?

Sus principales opciones serían las siguientes:

  1. Quedarse con las acciones de la seda y vender los derechos de suscripción.
  2. Quedarse con las acciones y suscribir todas las acciones que nos corresponden en la ampliación.
  3. Quedarse con las acciones y suscribir una parte de las acciones que nos corresponden y vender el resto de derechos, concretamente suscribiríamos las acciones que pudiéramos con el importe obtenido de vender el resto de derechos.
  4. Vender todas las acciones y suscribir las acciones que queramos de la seda a través de derechos de suscripción.

Quienes tuviesen intención de permanecer en la empresa podrían optar por la cuarta alternativa, aunque lo mejor es verlo a través del siguiente ejemplo: un inversor con  1.400 acciones de la seda y 1.400 derechos y por tanto tendría la posibilidad de suscribir 6.700 acciones nuevas.

En el primer caso, nos quedaríamos con las 1.400 acciones y venderíamos los derechos, por los que obtendríamos 25,2 euros y estaríamos expuestos al efecto dilución con la entrada en el mercado de los nuevos títulos.

En el segundo caso, deberíamos pagar 670 euros por hacernos con 6.700 nuevas acciones.

En el tercer caso, las matemáticas son algo más complicadas. Para no tener que desembolsar ni un euro habría que vender 1.349 derechos para hacernos con 24,28 euros que servirían para comprar 51 derechos y después 244 acciones. Aumentamos nuestra presencia en la empresa a coste cero.

El cuarto caso está destinado a los accionistas con vocación de permanencia (aunque también se podría pensar lo mismo del primero) y pasaría por vender todas las acciones (el precio sería el del cierre del martes de 0,146 euros) con lo que obtendríamos 204,4 euros. Ese dinero lo utilizaríamos para comprar, 2.044 acciones con 427 de nuestros derechos y todavía nos sobrarían 973 derechos que podríamos vender por 17,5 euros.

En cualquier caso tampoco hay que tardar demasiado en decidirse, ya que la ampliación termina el 31 de julio.

Como tributan las opciones y futuros

Aunque en otras ocasiones ya hemos abordado la fiscalidad de las acciones, algunos usuarios siguen mostrando dudas sobre como tributan otros activos de inversión como los warrants y las opciones y futuros. En estos casos no se aplica la misma normativa que con las acciones ordinarias (ver tipos de acciones).

En realidad, con las operaciones con opciones y futuros hay que diferenciar el tipo de operación del que se trata: si es especulativa o como cobertura de riesgos.

Como cobertura

Si la operación se realiza para cubrir riesgos y no con carácter puramente especulador, los resultados tendrán esa calificación a efectos fiscales y por lo tanto tendrán el carácter de actividades económicas.

Como especulación

Esta es la opción más habitual, ya que quienes operan con opciones y futuros suelen hacerlo no tanto para cubrir riesgos, sino para aprovechar algunas de sus ventajas como producto financiero de inversión. En este caso, se consideran ganancias o pérdidas patrimoniales y se integran junto al resto de productos derivados en la base imponible del ahorro, que se refleja entre las casillas 360 a 385 de la declaración de la renta.

Al igual que en el caso de las acciones, las pérdidas se podrán compensar durante cuatro años con saldos positivos.

Financial Red

No te pierdas las últimas actualizaciones de Financial Red. Suscríbete por mail o por Feed RSS a nuestros blogs

Recibir noticias por mail:

Buscar Noticias

FinancialRed

¿Quieres saber más de nosotros?

Blogs de Analistas

Canal Internacional

Canal Innovacion Financiera

Blogs Financieros sobre Bolsa | Economia | Productos Financieros