La tecnología te impulsa a cambiar

“No tengas miedo a los cambios, te pueden ayudar a mejorar”

En los últimos meses estamos asistiendo a diferentes acontecimientos históricos que perdurarán en la memoria de quienes tuvimos la suerte de vivirlos. Ser espectador de cualquiera de ellos, te convierte en protagonista y, también, queriendo o sin querer, en parte activa del suceso y, por tanto, en actor con voz y voto en un escenario en el que se representa una escena, seguramente única e irrepetible.
La abdicación del Rey Juan Carlos I en su hijo, el Príncipe de Asturias, anunciada el lunes 2 de junio, ha sido la última de esas noticias, que no por esperada, deja de generar un interés tan profundo como inquietante. Profundo por lo que implica el proceso mismo de transición que no sólo afectará a la propia institución en sí, sino que arrastrará consecuencias políticas, sociales y económicas. E inquietante, porque nunca en la historia reciente de España, un Rey había cedido, en vida y en plenitud de sus facultades, la corona a su sucesor. Y porque cualquier cambio provoca, cuanto menos nervios y expectación, a nivel individual y, también en el plano colectivo.
tecnologia-cambio

El cambio es una necesidad vital

Los cambios generan dudas y las dudas, unas veces provocan la reacción positiva y, otras en cambio, la parálisis reactiva. Nos sucede a las personas y también a las instituciones –obvio, porque éstas las conformamos personas “de carne y hueso”-. Pero la cuestión no es cómo evitar el cambio ni siquiera cómo minimizar sus consecuencias. El cambio debe ser inherente a la propia naturaleza del ser humano y también a la concepción misma de las empresas. Todos deberemos avanzar en el camino, evolucionar o involucionar, dependiendo del momento que nos toque vivir, es decir, de las circunstancias endógenas que nos afecten, y también dependiendo de las propias decisiones que vayamos tomando. Y es sobre estas decisiones sobre las que sí que podemos influir, fundamentalmente, con la información necesaria para evaluar los pros y los contras de los pasos que nos proponemos seguir.

Pero como decía, la cuestión no es tanto, cómo evitar el cambio, sino cómo procesar ese cambio para convertirlo en una necesidad vital, más que en la consecuencia de una buena o mala gestión “personal” o “empresarial”. De un modo u otro, cambiar debe estar en los planes de todos, porque la planificación del cambio te permite, orquestar el modo en el que quieres abordarlo.

Desde el punto de vista empresarial, aquellas organizaciones que están predispuestas al cambio, no sólo las que lo planifican, sino las que lo impulsan, las que lo buscan, estarán más y mejor preparadas para enfrentarse a lo previsto y también a lo imprevisto.

La tecnología acompaña a los cambios

Una de las principales herramientas del cambio es la tecnología. De hecho, en sí misma, la tecnología representa la esencia misma del cambio, entendido éste como evolución. Desde el teléfono, incluyendo su versión más moderna, con los iPhone, hasta la televisión, pasando por los ordenadores, en cualquiera de sus vertientes, ya sea PC, ultrabook, tableta, PDA, etc. hasta llegar a lo que, por el momento, se ha convertido en el descubrimiento tecnológico más revolucionario del S.XX, Internet y con él, ya más reciente, la famosa Nube, o el cloud computing.

Todos estos “descubrimientos” tecnológicos han cambiado nuestra forma de ser, la manera de enfrentarnos al mundo real, al modo de trabajar, o la manera de relacionarnos y de comunicarnos a nivel personal y también a nivel profesional. La tecnología nos ha hecho diferentes y, queriendo o sin querer, nos ha hecho cambiar. Hoy, metidos de lleno en la famosa “Era Digital”, individuos y empresas, tenemos el deber y la obligación de seguir avanzando, de seguir cambiando los esquemas y de mirar un poquito más allá de lo que nos dejan ver nuestros ojos a corto plazo. Todos tenemos que asumir la responsabilidad de seguir impulsando el cambio, en la medida en la que cada uno sea capaz. Imponer la estrategia de innovación frente a la de reacción y la política de planificación frente a la de improvisación, serán algunas de las claves para que empresas y personas asuman el cambio como parte de sí mismas.

Artículo de  Isabel Pomar, directora comercial de DATISA

Imagen – Shutterstock

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.