Mercado de derivados: una manipulación de 700 trillones de dólares

Cuando los comunes de los mortales pensamos en Mercados Financieros nos viene a la cabeza el Dow Jones, el Nasdaq,  el Ibex, …las bolsas de acciones. Sin embargo este mercado de Renta Variable es una broma comparado con el verdadero monstruo de los Mercados: los Derivados OTC. Un dato: todo el índice de acciones americano S&P 500, el mayor de EEUU,  capitaliza entorno a 12 trillones de dólares. La capitalización del mercado de Derivados OTC se estima en unos 700 trilliones de dólares.

Las siglas OTC significan “Over the Counter”,  algo así como “encima del mostrador”. Este tipo de Derivados hasta ahora se negociaban en su mayor parte de forma bilateral, telefónica y manual entre las grandes entidades financieras. Por lo tanto sin pasar por ningún mercado oficial o regulado.

Al no cotizar en mercados organizados y ser transacciones particulares de tipo bilateral,  esta operativa era totalmente opaca a las autoridades y reguladores que desconocían  el número de operaciones abiertas, las entidades involucradas o las clases de activos subyacentes. En muchas ocasiones estas entidades no pedían garantías a la contraparte para cubrir un posible riesgo de incumplimiento. En caso de quiebra de una gran entidad tendría un efecto devastador sobre todo el sistema arrastrando al resto de entidades.

Tras la crisis del 2008 y quiebra Lehman Brothers en 2009 los estados constatan el enorme “riesgo sistémico”, riesgo de que todo el sistema financiero pueda colapsar, asociado los Derivados OTC. Los países más poderosos del G-20 se reúnen y acuerdan establecer una serie de directrices a nivel mundial para que esta operativa sea más transparente y este sujeta a un control.

Estas directrices se traducen en la normativa Dodd Frank Act en EEUU y en EMIR (European Market Infrastructure Regulation) en Europa y están teniendo un grandísimo  impacto en las grandes entidades financieras que quizás esté pasando desapercibido para el gran público.

Los puntos más importantes de la regulación  son tres:

1)      que los derivados más estandarizados (denominados “vanilla”) se negocien en mercados electrónicos (las SEF en EEUU o las OMF en Europa)

2)      que se liquiden en Cámaras de Contrapartida Central (CCP) el mayor número de derivados posibles

3)      y que todas las operaciones sean reportadas a un Repositorio de Datos sobre Swaps (Swap Data Repositories)

Esta regulación obligan a cambiar la organización y los procesos, la tecnología y a replantearse el modelo de negocio y posicionamiento en el mercado a los participantes.

El hecho de tener que liquidar o compensar a través de cámaras centralizadas supone incrementar drásticamente las garantías aportadas para cada operación abierta por exigencias de las cámaras. Teniendo en cuenta la falta de liquidez en el sector, obligarlas a “bloquear” una serie de activos como colaterales no son buenas noticias. No olvidemos que Basilea III también establece requerimientos en cuanto a ratios de liquidez. Esto tiene una segunda derivada y es que las entidades se están lanzando a implantar sistemas para optimizar la gestión de estos colaterales.

Además tienen que plantearse si se hacen miembros de la Cámaras y ofrecen el servicio de liquidación a sus clientes (Client Clearing) o si deciden contratar este servicio con otras entidades. En cualquier caso a nivel tecnológico tendrán que establecer interfaces que permitan comunicar las garantías diarias, colaterales,  valoraciones, confirmaciones, liquidaciones, comisiones, etc a la Cámara  … y de forma automatizada. El famoso STP (Straight Through Processing) juega un papel importante. A nivel de la confirmación también se tendrán que implantar sistemas electrónicos que sustituyan al clásico email o fax.

En cuanto al reporte a un repositorio de datos centralizado implica, por ejemplo,  que se estén definiendo una serie de plataformas y métodos para establecer un identificador único para cada entidad financiera a nivel global, los “LEI” (Legal Entity Identifier”). A nivel de operación cada transacción también se identificará a través de un único identificador, el “USI” (Unique Swap Identifier). Habrá varios tipos de reportes muy detallados por cada operación y en muchos casos tendrán que ser en tiempo real.

Espero que esto sirva para hacernos una idea de la que se les viene encima a las grandes entidades financieras. Para hacernos una idea de la dimensión jurídica de todo esto, el borrador del Dodd Frank Act tenía más  de 800 páginas…Por supuesto que las grandes entidades (los Goldman Sachs, JP Morgan, etc) han puesto toda su maquinaria de “lobby”, os podéis imaginar el presupuesto que tienen para tratar de influir en los legisladores…La entrada en vigor se va retrasando una y otra vez  por la falta de definición de muchas leyes y los diferentes organismos con competencias sobre la materia. Primero entrarán en vigor en , se supone que este año, y posteriormente en Europa, tal vez a mediados de 2013.

Por cierto, ya está en marcha la reforma del sistema de liquidación y compensación en España basada en la regulación europea que acaba de ser publicada y que implica el establecimiento de una Cámara de Compensación Centralizada (CCP),  un cambio radical para todos los participantes ¿Estamos preparados?

Foto: ccC Jill Reed

3 comentarios en “Mercado de derivados: una manipulación de 700 trillones de dólares”

  1. Muy buen artículo desde el punto de vista técnico y de conocimiento de mercado. Pedro Puente es un gran profesional del mundo financiero, que ahora comparte con nosotros sus conocimientos de mercado, muchas gracias

  2. Este tipo de información no se trata en medios convencionales, y creo que se debería hacer un esfuerzo, para que al menos la gente tenga la posibilidad de comprender mejor qué es lo que realmente pasa en el mundo y por qué estamos como estamos.

    Animo a compartir este tipo de conocimientos a los profesionales y entendidos.

    Gracias

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