Portugal sigue con su polÃtica de recortes y la lleva ahora hasta el empleo público. Los datos que ofrece la Dirección General de la Administración y el Empleo Público del paÃs luso durante el primer semestre del año no pueden ser más reveladores de lo que está cociéndose allÃ: 9.282 funcionarios han sido despedidos de sus trabajos, en lo que supone una reducción del 1,6% con respecto a la plantilla que habÃa en diciembre del 2012.
Es más, la reducción con respecto a diciembre del 2011 es aún más profunda: desde entonces hasta hoy han sido más de 35.000 los funcionarios que se han visto desligados de las administraciones públicas. La Administración Central es la que ha sufrido el mayor recorte en su plantilla de funcionarios.
En la actualidad son 574.946 los funcionarios que trabajan en Portugal, y no es de extrañar que de aquà a final de año se cumpla el recorte del 2% que ya habÃa marcado la troika como indispensable durante el 2013 para Portugal. Realmente nuestros vecinos no han sido ni mucho menos un ejemplo de buena gestión polÃtica (aunque hoy en dÃa, ¿quién lo es?), de ahà que se hayan visto en la necesidad de adelgazar la Administración Pública.
En mayo del 2011 Portugal firmaba un préstamo de 78.000 millones de euros concedido por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional. A cambio del mismo el paÃs portugués se comprometÃa a aplicar una serie de medidas que sirvieran para sanear sus cuentas. Una de estas medidas era precisamente la reducción de funcionarios que, como se ve, están llevando a cabo al ritmo que impone la troika.
La pregunta ante este recorte de personal en Portugal es: ¿debe tomar España el mismo ejemplo que su paÃs vecino?, ¿o antes que eliminar personal público lo que habrÃa que hacer es eliminar diferentes tareas administrativas?
La burocracia siempre crece y no sabemos si a la larga esta reducción de funcionarios va a implicar un mayor control y estabilidad de la economÃa en Portugal.












