Cuatro años de polÃticas de austeridad y una Unión Europea al lÃmite de su existencia es lo que han necesitado los polÃticos europeos para llegar a la misma conclusión a la que llegó Estados Unidos al comienzo de la crisis: para superar los problemas se necesita estimular el crecimiento.

Al menos asà lo ha comunicado hoy el primer ministro italiano, Mario Monti, al asegurar que en la cumbre de la próxima semana los lÃderes de la Unión Europea van a trabajar en la posibilidad de destinar un paquete de 130.000 millones para estimular las polÃticas de crecimiento.
Pero del dicho al hecho hay un gran trecho y mucho más en Europa. Está por ver si la canciller alemana Ãngela Merkel cede en su exigencia de austeridad extrema y permite el cambio de tendencia. Aunque después de tres rescates fallidos parece más que probado que la austeridad extrema sólo tiene un beneficio mantener medianamente satisfechos a los votantes alemanes.












