Este verano no solo hay que preocuparse del calor. Deutsche Bank lanza una advertencia clara para quienes tienen algo ahorrado: cuidado con la volatilidad que viene. Si no quieres sustos con tus inversiones, su receta es sencilla y sensata: refugiarse en el oro y en bonos denominados en euros. Nada de riesgos innecesarios ni apuestas locas. Protección pura y dura.
Parece que el banco alemán no lo ve del todo claro en el corto plazo. Aunque la economÃa europea va aguantando, hay ruido de fondo que no termina de irse: tipos, inflación que no cede del todo, tensiones geopolÃticas… y un dólar que ya no es lo que era. Ante esto, han decidido jugar a lo seguro.
Bonos en euros: el escudo frente al ruido de mercado
El mensaje es directo. Hay que inclinarse hacia la renta fija en euros, tanto soberana como corporativa, con vencimientos en torno a los 3 o 4 años. Lo que buscan es una especie de equilibrio entre seguridad y rendimiento, sin arriesgar demasiado. No hablamos de rentabilidades espectaculares, pero sà de un entorno más previsible que el de la Bolsa, que sigue llena de altibajos.
Los bonos del Estado, especialmente los de paÃses con buena calificación crediticia, ofrecen ahora mismo una rentabilidad razonable sin que eso implique asumir grandes sobresaltos. Y los bonos corporativos —siempre con una mÃnima calidad— pueden complementar sin cargar de riesgo tu cartera.
Para Deutsche Bank, el euro es clave. Frente al dólar, que parece más débil en los próximos meses, apostar por activos en euros tiene más sentido. No solo reduces exposición a movimientos de divisa, sino que te aseguras estar en un entorno monetario que, pese a todo, parece más estable.
Oro como refugio: poco, pero útil
Y ahà entra el oro. No[…]Leer noticia completa en la fuente original














