Aquà tienes los 7 fallos que todavÃa ves por todas partes y cómo puedes arreglarlos sin volverte loco.
El diseño que lo arruina todo
SÃ, el diseño importa. Pero no como te lo han contado. No necesitas gráficos en 3D ni tipografÃas sacadas de un anuncio de batidos. Si tu CV parece una infografÃa de Instagram, es probable que acabe en la papelera.
Un diseño limpio y sencillo siempre gana. Un solo color, una fuente clara y márgenes bien pensados. No hay que reinventar la rueda. Recuerda que quien lo lee va rápido. Si tiene que buscar tu experiencia con lupa, has perdido.
Contar toda tu vida laboral (aunque no venga a cuento)
Hay una manÃa muy extendida: meter absolutamente todo lo que has hecho desde los 18. Aunque sea irrelevante. Y claro, acabas con un CV de tres páginas que nadie va a leer.