Hace unos dÃas conocÃamos la iniciativa para suprimir los billetes de 500 euros. En ese caso, las razones pasaban por la facilidad que ofrecen estos billetes para pagar grandes cantidades en efectivo, lo que se traduce en una facilidad para el crimen organizado y la evasión de impuestos. Ahora, la Comisión Europea estudia retirar de circulación las monedas de 1 y 2 céntimos pero, en este caso, ¿cuáles son las razones?
La razón principal para la supresión de las monedas fraccionarias es el encarecimiento que ha sufrido su producción en los últimos años. Al tratarse de monedas de muy escaso valor, su coste de producción deberÃa ser muy bajo para rentabilizarlas, sin embargo, su coste de producción supera su valor.
La función de estas monedas es claro: Poder fijar cualquier valor en los céntimos del precio de un producto, cualquier número natural puede ser empleado. Si se suprimieran estas monedas, serÃa necesario realizar un redondeo.
El temor de la Comisión Europea nace en el redondeo de los precios. Al igual que pasó cuando se introdujo el euro, los redondeos  en la mayorÃa de los casostirarÃan al alza, lo que supondrÃa un encarecimiento de los precios, algodesaconsejable para la reactivación económica
Coste de producción y otras pérdidas
Desde que se introdujera el euro como moneda en circulación en el año 2002, se han acuñado ya 46.000 millones de monedas de 1 y 2 céntimos. El material elegido para su producción fue el cobre. Desde entonces, este material ha visto su precio aumentado en un 425%, lo que ha causado un gran encarecimiento en la fabricación de las monedas.
Al encarecimiento de la materia prima empleada, hay que sumar el escaso uso de estas monedas entre los clientes. A nivel comercial, la mayorÃa de loscomerciantes devuelven el cambio exacto a los clientes, empleando este tipo de moneda, sin embargo, los ciudadanos en escasas ocasiones utilizan estas monedas para pagar sus gastos. Por tanto, estas pequeñas monedas rara vez vuelven al circuito comercial.
Esto ha supuesto que los paÃses de la euro zona haya tenido unos sobrecostes de producción de 1.400 millones de euros. Si tenemos en cuenta que el valor de las monedas es de aproximadamente 714 millones de euros, no es difÃcil ver que es necesario tomar alguna medida.
Medidas plantea cuatro soluciones
Desde Bruselas, se sabe que la situación es insostenible y más ahora que se intenta ahorrar en cada gasto. Por tanto, ha ofrecido cuatro soluciones factibles, que son:
- Mantener las monedas fraccionarias sin cambios
No realizar ningún cambio, lo que seguirÃa suponiendo grandes pérdidas económicas y cada vez más, pero no alterarÃa los hábitos de los consumidores en absoluto.
- Ahorrar costes de materia prima en su producción
Utilizar otros materiales para su producción o reducir constes en este proceso.
- Retirarla de golpe instaurando reglas de redondeo
Eliminar de la circulación estas monedas y obligar a los comerciantes a realizar redondeos justos.
- Sacarla de circulación poco a pocoÂ
De esta manera, los consumidores podrÃan habituarse paulatinamente a la supresión de esta moneda y modificar sus hábitos poco a poco.
Algunos paÃses ya las han suprimido
Tanto Finlandia (en 2002) como los PaÃses Bajos (en 2004) ya decidieron sacar estas monedas de circulación. Aunque en algunos precios aislados emplean precisión de 0,01 euros, en sus cuentas la suma total se hace con precisión de 0,05 euros. La aproximación la realizan a la alza o a la baja mediante el “redondeo suecoâ€.









Bueno las razones que puedan dar son irrelevantes,lo cierto es que se llegara al redondeo y este suele ser al alza,con lo cual aumentara la inflación y el consumidor verá que las cosas les sale un poco más caro,con lo cual podrÃa derivar en otra caida del consumo.
Y esque estos tipos no se enteran de que los paises estan muy tocados por la crisis y que estos experimentos no harán más que empeorar la situación.
En los paÃses que se han suprimido, el precio mÃnimo de los salarios, es bastante superior al nuestro. ¿Por qué no igualan todo «para compensar»?
Muchas fábricas han cambiado sus materias primas para abaratar costes (ej. los cartones de leche) ¿estos señores no pueden hacerlo? Trabajo con cobre y sé los precios de mercado. Hay muchos materiales, bastantes más económicos. Y si es por el color, existen miles de tintes
Redondeo al alza como cuando la peseta
1.98 pues venga 2euros
y lo que me temo mas
1.66 pues venga 2 euros
sino al tiempo
Interesante, yo creo que lo mejor serÃa irla retirando paulatinamente y poco a poco, si se hace de golpe en efecto el redondeo hará que todos los precios suban.
No pasaria nada, lo unico es que tendriamos menos mini-moneditas en el monedero, ademas, si ninguna moneda de 1 y 2 ctms. no te la admiten ni en los parquÃmetros y no puedes pagar en ningun aparato con ellas,la moneda mas pequeña que se admiten son las moneditas de 5 ctms. Solo sirven para ponerlas en los cartones del Bingo de tu casa o cuando juegas a las cartas con tu familia.
Que mis bolsillos aguantarian mas sin romperse.
No pasa nada, en holanda no hay monedas de 1 y de 2 centimos, se redondea si pagas en metalico. 1 y 2 es 0 3-4 es 5
Otro mega-redondeo. Al alza, por supuesto
¿HarÃan un redondeo a la baja?
Ja,ja,ja….aprovecharÃan para subir precios a destajo, por lo que los «supuestos ahorros» por la confeccion de las monedas las estarÃamos soportando los de siempre…..»Los Paganinis»
Lo que ocurriria es otro redondeo al alza como hicieron cuando llegó el euro, el resultado seria más encarecimiento. Que lo dejen como esta , que subes al autobus y te falta 1 centimo y el conductor te planta la mosca.
Señores es completamente falso que las monedas de 5,2 y 1 centimos de euro, esstén fabricadas con cobre, sino que su materiales son de chapa de hierro dura y pura, puesto que todas ellas son atraidas por un imán, y el cobre no forma ningún campo magnético, no querais ingañarnos, como estais acostumbrados, su finalidad es la subida de precios por redondeo. ¿ESTAMOS?
Era difÃcil confiar en que todo iba a salir bien cuando habÃa que limpiar a fondo el horno. Nos ponÃamos guantes y mascarilla para no respirar el olor tóxico del producto desengrasante y viscoso azul. Asà empezábamos el dÃa, limpiando una mezcla de grasa, fragmentos de mozzarela y gruyère carbonizados, junto a algún que otro trozo apenas identificable. PonÃamos un cd sobre el que habÃamos escrito canciones ñoñas con rotulador permanente rojo, estribillos que nos hacÃan conjurar los fantasmas de la tristeza que en cualquier momento podÃan aparecer allÃ, entre productos de limpieza, estropajos y agua sucia. HabÃa que esforzarse por mantener a distancia los fantasmas. No sé cómo lo conseguÃamos. Mientras raspábamos restos de queso carbonizado, sonaba un animado “It’s got to be perfectâ€. No era fácil convencerse de que algo iba a salir bien –menos aún que iba a ser perfecto– limpiando el horno, pero el ritmo alegre nos hacÃa canturrear que sÃ, que todo iba a ir bien, y pensábamos en la vida que no tenÃamos y en la que tenÃamos: la preocupación constante de no llegar a fin de mes. La primera frase de la canción siguiente repetÃa en inglés en mi lugar, en mi lugar… y la cantábamos también, inventándonos el significado que querÃamos, porque aquel horno se parecÃa bien poco a un lugar, era, si acaso, un saliente rocoso cualquiera al que agarrarse en plena caÃda libre. Cada dÃa estábamos más convencidas de que debÃamos soltarnos. Todas acabamos haciéndolo.
Según el relato oficial, la crisis comenzó con la caÃda de Lehmann Brothers, en 2008. No sé cuál es el nombre oficial de lo que sucedÃa antes de la crisis. Años antes, me refiero. Si era diversión, bienestar, normalidad o qué exactamente. Los empleos precarios a los que tenÃamos acceso no son mencionados en la narración oficial, ni los sueldos escasos, ni lo caro que era vivir, ir al cine, comer variado. Que todo vuelva a ser como antes, nos hacen desear ahora, mientras escriben el cuento del antes y el después, siempre traicionando el tiempo.
La narrativa oficial sólo trata de encajar sus piezas, esas piezas que son nuestras vidas. Su funcionamiento me recuerda a aquellas canciones que utilizábamos para conjurar la amenaza de nuestros fantasmas en la cocina. Los estribillos repiten hoy paciencia, sacrificio, espera, fe. Todo pasará, la tristeza, la crisis, todo se va a solucionar. Nuestra amenaza en la cocina era empezar a llorar o gritar, porque allà los vasos eran de plástico, las bandejas metálicas. No habÃa nada de cristal. Sin nada que romper, sólo podÃamos hacer ruido, sencillamente sollozar. El relato polÃtico de la crisis nos ancla ahora en la estructura de la espera, nos hace confundir las isobaras del parte meteorológico con los pronósticos de alza o descenso del IPC. Acabamos canturreando que todo cambie, en lugar de cambiémoslo todo. ¿Hasta cuándo seguir esperando? ¿Cuáles son los fantasmas que conjuramos ahora?¿Nos decidiremos definitivamente a romper el poder hipnótico de las narraciones oficiales?
Cuando acabábamos de limpiar el horno, aún quedaba el suelo. HabÃa que tener cuidado de no resbalar. Nos sacábamos los guantes, la mascarilla y aún después habÃa que cambiar el calzado, limpiar bien las suelas de los zapatos. El horno quedaba asà listo para volver a ponerse en marcha.
Hoy no es el horno, es este cuerpo el que se pone en marcha y se quema, va quemándose lentamente. Este tiempo es mÃo, me digo arrancando unas pocas horas al dÃa, raspando los restos, agarrando estas palabras. Ésta es mi narración.
Por Anfigorey
«los ciudadanos en escasas ocasiones utilizan estas monedas para pagar sus gastos. Por tanto, estas pequeñas monedas rara vez vuelven al circuito comercial»
Esto no puede ser cierto. Es verdad que poca gente rebusca las moneditas a la hora de pagar, pero en algún momento tienes que volverlas a poner en circulación porque no me imagino grandes huchas en todas las casas donde ir metiendo las monedas de 1 y 2 cts de por vida. Lo normal es que cada tiempo lleves las acumuladas a la tienda de la esquina o a tu banco, con lo cual vuelven a entrar en el circuito.
El que desaparezca la moneda de 2cts no interfiere para nada en los procesos comerciales, pero no está el patio para dejar de usar la de un céntimo. Volveremos a los tiempos antiguos en que te devolvÃan el cambio en chicles o en caramelos.
El articulo no habla de otra repercusion clara… a parte del redondeo esta el efecto en la inflacion futura. Si un producto sube de precio, lo minimo que puede subir son 5 centimos.
Cuando entro el euro… todas las tablas de redondeo eran asi..
http://www.eurogratis.com/eurocalculadora/tablaeuros10.gif
Pero nuestra moneda fraccionaria era la «PESETA», ¿y 1 peseta NO EQUIVALIA A NADA?… pues si segun Hacienda equivalia a 0,01€ pero ese cambio no se le hacia a nadie porque no iba a ir la gente a cambiar de peseta a peseta…
Imagino que a gente con muchas miles, y millones de pesetas si se le hizo el cambio mas favorable de peseta = centimo de euro, al resto no. Al resto, bueno a todo el mundo se le hizo… que vale una cosa en pesetas 60… puesta 0,60€.
Esta conversion tan fascinante que sufrimos en españa por tener una moneda «fraccionaria» sin serlo, nos hizo perder, y devaluar nuestro poder adquisitivo solo un 35,6%, eso si la equiparación de salarios no se hizo en consonancia a la subida de precios.
IPC España España ipc 2,918 % año 1999
IPC España España ipc 3,957 % año 2000
Estos datos son los publicados por el propio Ministerio de Economia y Hacienda, en la epoca… Cuando quiten de circulacion las monedas de 0,01€ y 0,02€ pues todo pasara minimo a ser 0,05€ con lo cual podremos pasar de no llevar peso en los bolsillos como se comenta a que nos continuen crujiendo, ya puestos que quiten todas las monedas de centimos, y dejen como moneda fraccionaria el €uro puro y duro… y seguidamente sigan aumentando la edad de jubilacion, sigan bajando las pensiones, nos obliguen a pagar algo que de lo que seguramente no disfrutaremos, para sostener un estado piramidal que no es una estafa, pero si lo fueron otras «cosas» de caracter privado como: sellos, arboles, y bienes intangibles de otra indole… Nos toman por lo que nos dejamos.
Un saludo y ahi queda eso.