Se puede sin grandes esfuerzos establecer prácticamente desde la Revolución Industrial, cinco elementos comunes en aquellas economÃas de éxito. Cinco elementos que, cuando pierden a uno o varios de ellos, dan lugar a retrocesos y situaciones de déficit palpable en las economÃas que los sufren.
Aplicado esto en la actualidad a los BRICS nos dejarÃa un panorama en el que, cara al éxito a largo plazo,Brasil y Sudáfrica serÃan los paÃses que mejor posición ocupan, seguidos muy de cerca por India mientras que el caso de Rusia y China presentan desventajas que a priori sólo parecen mejorables a partir de cambios estructurales en lo polÃtico.
Los cinco ingredientes para el éxito económico
- La protección de la libertad de los derechos de propiedad, asà como la garantÃa de igualdad entre personas y empresas ante la ley todo ello obtenido a través de lo que podemos denominar imperio de la ley, en el que la relevancia de las leyes debe quedar por encima de la relevancia individual, y por tanto, tanto los gobiernos como los polÃticos quedan sujetos a la aplicación de la misma. En este contexto, como ejemplo, el estado de derecho tiene que garantizar los contratos legÃtimos entre compradores y vendedores o entre prestamistas y prestatarios, contratos que pueden hacerse cumplir a través de tribunales. En definitiva se trata de que la propia sociedad no venga a convertirse en manipulable de manera arbitraria por individuos o colectivos determinados.
- La independencia del poder judicial, la administración pública y la policÃa se encuentra también en el eje de estos ingredientes para el éxito económico a largo plazo, donde su función tiene que ver con la aplicación imparcial del estado de derecho. En este caso es básica la lealtad de estas estructuras al sistema y no al poder transitorio de partidos polÃticos. Dentro de este análisis por tanto un sistema polÃtico de partido único participa muy a menudo de la restricción de las libertades personales en nombre de la aplicación de la ley, subordinando al individuo a una única dirección polÃtico económica, en la que cómo podemos entender, el barniz de legalidad oculta una restricción serÃa de libertades y posibilidades individuales.
- La propiedad privada aparece por supuesto dentro de estos ingredientes para el éxito económico, de hecho, es crucial. Los hogares, las empresas, el capital, la tierra si no están en manos privadas de manera mayoritaria impiden un precio de los activos realista. Las economÃas dirigidas por el estado presentan una menor creatividad ya que la no potenciación de la competencia individual arrancará la innovación como motor del éxito personal o colectivo; por tanto estas economÃas dirigidas por el estado pueden generar buenas copias pero innovan en menor medida que otros modelos de economÃa.
- La importancia de que los precios de mercado libre continúan actuando como señales de transporte de información (sobre la abundancia o escasez de bienes y servicios, trabajo o capital en una economÃa) tiene que ver con el hecho de que ningún individuo o gobierno puede llegar a coordinar de manera concebible los precios para producir la cantidad correcta o calidad de los propios bienes y servicios.
- Por último y no menos importante, la estabilidad en la moneda resulta otro ingrediente básico para el éxito económico. Una moneda estable viene a asegurar que los precios se mantendrán de estables de manera general lo que permitirá tanto empresas como consumidores trabajar de manera realista sobre sus presupuestos de gastos e ingresos. A fecha de hoy esto viene a reflejarse en la necesidad de un marco para la polÃtica monetaria en el que los gobiernos fijen objetivos de inflación mientras que los bancos centrales, posean la independencia (y la responsabilidad) para gestionar el dÃa a dÃa en pos de este objetivo. De manera general se puede concluir que las economÃas con baja inflación general presentan un mejor desempeño económico que aquellas con alta inflación. De hecho. PaÃses con inflación muy alta presentar mayores tasas de desequilibrio socio-económico y polÃtico.










