Si tuviéramos que hacer una traducción no literal de lo que significa wearable dirÃamos que se refiere a algo ponible, vestible o llevable términos que sin duda entendemos mejor aunque relacionamos habitualmente más con la moda que con la tecnologÃa.
Y, sin embargo, la tecnologÃa wearable es una de las que más rápido se está desarrollando en los últimos años y sobre las que más expectativas se tiene. Pero veamos más a fondo que significa todo esto.
Cuando hablamos de un wearable desde el punto de vista tecnológico nos referimos a un dispositivo o conjunto de dispositivos que podemos llevar incorporados en algún lugar determinado de nuestro cuerpo y que interactuar de manera continua con nosotros y si es necesario con otros dispositivos para ofrecer una serie de servicios o tareas concretos.
Relojes, pulseras, zapatillas deportivas con dispositivos tecnológicos, collares, dispositivos para los oÃdos, diademas… la variedad de posibilidades es mucha y muy creciente.
¿Por qué los wearables?
Hoy en dÃa se tiende a la consideración del PC como un punto estático de acceso a servicios e información. La tremenda difusión de los dispositivos móviles personalizados en las tabletas y los smartphone ha mostrado al usuario las bondades de la deslocalización, creando un usuario mucho más exigente que cada vez pide más a los dispositivos y se lo pide fuera del ámbito doméstico o del trabajo.
Es lógico que el desarrollo de tecnologÃas relacionadas con estos dispositivos que podemos llevar encima, sea una parte importante de la apuesta de futuro basada en esta deslocalización y movilidad, pero también en la búsqueda de una personalización total de la tecnologÃa con relación al usuario.
Aplicaciones de las tecnologÃas wearables
Lo cierto es que las posibles aplicaciones son tantas que se hace muy difÃcil poder enumerar todas. En lÃneas generales las aplicaciones van a incidir en aspectos cotidianos de la vida procurando mejorar las experiencias del usuario, ese serÃa de algún modo el concepto fundamental de uso de las aplicaciones, pero, puede ir mucho más allá, desde aplicaciones destinadas a la salud hasta aplicaciones meramente dirigidas al ocio… las posibilidades son tantas como imaginación emplean los desarrolladores, eso sÃ, otra cuestión será el éxito de todos los dispositivos lanzados.
Salvando las distancias la actual fiebre por la proyección futura de estos dispositivos recuerda de algún modo a la fiebre de las apps para dispositivos móviles. De los cientos de miles de aplicaciones avanzadas realmente un porcentaje muy bajo son las que alcanzan el éxito y las que perviven. Es difÃcil que esto se dé en los wearables en el mismo volumen, pero salvando la diferencia cuantitativa las sensaciones no son muy distintas; mucha expectativa y no tanta claridad de futuro.
LÃneas de wearables
Como ya indicábamos anteriormente hay muchas lÃneas de trabajo sobre estos dispositivos, pero, si tuviéramos que destacar dos por impacto mediático y expectativas serÃan las siguientes
- Gafas inteligentes: la apuesta de Google  no es la única pero si de las más conocidas y en fase avanzada con respecto a otras propuestas. Se trata de un dispositivo que de momento permite cuestiones como grabar videos en alta definición, tomar fotografÃas y reproducirlas en otros dispositivos o enviarlas, consultar datos y noticias, y aprovechar elementos de realidad aumentada… todo esto de momento ya que a futuro a este tipo de wearable se le supone un potencial mucho mayor.
- SmartWatch: Apple apuesta fuerte por un segmento que sin ser ni mucho menos nuevo parece estar redescubriéndose en los dos últimos años. Los dispositivos inteligentes (e independientes) de muñeca son otros de los de gran potencial en buena medida porque pueden combinar funcionalidades de enlace con cualquier otro dispositivo a la par que centralizar y reducir servicios como por ejemplo control de constantes vitales, atención a llamadas telefónicas, agenda… sólo una pequeña parte de lo que se presupone también que estos dispositivos pueden llegar a aportar.
















