El déficit público descontrolado es uno de los mayores problemas que ha generado la crisis, y es que deja a los Gobiernos con más y más deuda, que en muchos casos no se sabe con total seguridad como se va a poder pagar. Pero, ¿qué es exactamente el déficit público?
Decimos que tenemos déficit cuando los ingresos que tenemos son menores que los gastos, y por lo tanto, estamos gastando más de lo que tenemos. Lo que sucede cuando gastamos más de lo que tenemos es que tenemos que cubrir de alguna manera esa diferencia de más que estamos gastando, y la manera de hacerlo que tienen los gobiernos esemitir bonos del estado, también conocidos como deuda publica. Con los años, esta práctica se ha generalizado en los paÃses desarrollados como método para hacer frente a la crisis, pero como todo, tiene luces y sombras; veamos cuales son.
Ventajas del déficit
En situaciones en las que la economÃa está estancada por falta de estÃmulos o porque no se pone suficiente dinero en circulación, el hecho de que el gobierno haga un mayor gasto público (incluso gastando más de lo que ingresa) hace que la economÃa de un paÃs se reactive. Por lo tanto, si la situación económica lo requiere y si el gobierno puede permitirse contraer más deuda porque la existente es pequeña, el déficit público puede ser una cosa buena y estimulante para la economÃa. Aun asÃ, siempre en su justa medida, ya que un nivel de deuda superior puede hacer que al gobierno le cueste más financiarse. Fue el economista inglés John Maynard Keynes el que propuso este tipo de polÃtica y ha sido muy usada de los años setenta en adelante.
Desventajas del déficit
Cuando la deuda de un paÃs es muy elevada, el déficit público se convierte en un problema, ya que el gobierno no deberÃa contraer más deuda. Además, esta situación se da en periodos de crisis económica normalmente, con lo que el déficit público a veces no es voluntario ni para estimular la economÃa, sino que se debe a que los ingresos del paÃs son más pequeños y los gastos siguen siendo los mismos. Este es precisamente el punto en el que se encuentran España y muchos otros paÃses desarrollados. Con lo cual, como el gobierno se ve obligado a controlar el déficit público, aplica recortes haciendo que la actividad económica se contraiga aún más.
En resumen, dirÃamos que normalmente cuanto requerimos los beneficios del déficit público, no podemos obtenerlos porque la capacidad de endeudamiento del paÃs está ya mermada. Por tanto, es una buena arma contra la crisis que la mayorÃa de las veces no se puede utilizar.











