Comprar una casa en España viviendo fuera ya no es una rareza. En 2026 es algo bastante habitual, sobre todo en zonas como la Costa del Sol, la Costa Blanca, Baleares, Madrid o Barcelona. Cada vez más extranjeros se plantean tener aquí una segunda residencia o una vivienda como inversión y la gran pregunta siempre es la misma, ¿me dará un banco español una hipoteca si no soy residente? La respuesta corta es sí, pero no es igual que para alguien que vive y trabaja en España.
Los bancos conceden hipotecas a no residentes, pero lo hacen con más cautela. Te van a pedir más ahorro, más documentación y algo más de paciencia, porque el riesgo para la entidad es mayor. No es nada personal, es puro sentido financiero. Si tus ingresos están fuera de España, el banco quiere estar muy seguro de que la cuota se va a pagar pase lo que pase.
Qué piden los bancos a un no residente
El primer gran filtro es la financiación máxima. Mientras que a un residente le pueden prestar hasta el 80 por ciento del valor de la vivienda, a un no residente lo normal es que le financien entre el 60 y el 70 por ciento. Esto significa que tienes que llevar una entrada mucho más alta. En la práctica, entre el 30 y el 40 por ciento del precio total, contando impuestos y gastos, sale de tu bolsillo.
Este esfuerzo inicial es clave. Cuanto más pongas tú, mejor te mirará el banco y más fácil será que la operación salga adelante. Es la forma que tienen de reducir su riesgo y de asegurarse de que vas en serio con la compra.
Además del dinero, importa mucho tu perfil. Ingresos estables, baja deuda y una buena capacidad[…]Leer noticia completa en la fuente original
















