Desde hace meses, el runrún es constante. Cada vez más usuarios se preguntan si la tarjeta Apple Card tiene los días contados tal y como la conocemos ahora. No porque vaya a desaparecer del todo, sino porque la relación entre Apple y Goldman Sachs parece estar llegando a su fin. Y sí, 2026 aparece en casi todas las quinielas.
La duda no es menor. Para muchos, Apple Card no es solo una tarjeta, es una forma distinta de pagar, de ver gastos en el iPhone y de olvidarse de comisiones raras. Por eso conviene entender qué está pasando de verdad, qué hay confirmado y, sobre todo, qué puede cambiar para ti como usuario.
La clave está en que Goldman Sachs, el banco que respalda Apple Card desde su lanzamiento en 2019, lleva tiempo intentando salir del negocio de banca de consumo. Y Apple, por su parte, no quiere que su producto financiero estrella se quede en tierra de nadie.
Qué está pasando entre Apple y Goldman Sachs
Aquí no hay un anuncio oficial de ruptura con fecha y hora, pero los hechos hablan solos. Goldman Sachs ha reconocido públicamente que su apuesta por la banca minorista no ha salido como esperaba. Apple Card, lejos de ser un negocio redondo para el banco, ha generado pérdidas importantes, sobre todo por impagos y por unos costes operativos más altos de lo previsto.
El acuerdo actual entre Apple y Goldman se extiende, sobre el papel, hasta 2030. Pero ambas partes incluyeron cláusulas que permiten una salida anticipada. Y todo apunta a que 2026 es el horizonte más realista para un cambio de socio o, al menos, para una reestructuración profunda del producto.
Apple no quiere prisas, eso también es importante decirlo. Cambiar el banco emisor de una tarjeta[…]Leer noticia completa en la fuente original
















