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Características de los préstamos hipotecarios en España

| 28/02/2012 | 0 Comentarios

A la hora de contratar una hipoteca en una de las muchas entidades en España nos podemos sorprender de la gran variedad de hipotecas que podemos encontrarnos, sobre todo en función de la finalidad para que queramos solicitar nuestro préstamo hipotecario.

La realidad de la ley hipotecaria en España es diferente, o incluso podríamos llamarla excepcional del resto de países europeos. La dación en pago para cancelar nuestra hipoteca no existe en la gran mayoría de escrituras de préstamo hipotecario, a pesar de la lucha de las asociaciones de afectados.

 

Características de la hipoteca en España

 

El Euribor es el tipo europeo de oferta interbancaria, un índice de referencia muy utilizado para las hipotecas y los préstamos bancarios en España. El Euribor no es un solo tipo, sino un conjunto, y las entidades suelen utilizarlos según el plazo en el que prestan dinero. El Euribor a un año suele emplearse como referencia para lo préstamos hipotecarios a tipo variable, si bien en abril inicia su andadura un nuevo referencial: el IRS a 5 años o permuta de tipo de interés.

 

Por otro lado, las hipotecas de cuota fija tienen las mismas características que un préstamo hipotecario a tipo variable, pero con la particularidad de que su cuota no varía a lo largo de la vida del préstamo, es decir, siempre pagaremos lo mismo mes a mes.

 

Aunque también es posible contratar hipotecas mixtas, contratos hipotecarios que combinan tipos de interés variables con intereses fijos a lo largo de la vida de la hipoteca. Las hipotecas mixtas son una forma de asegurarse ante posibles subidas del Euribor, que puedan encarecer nuestra hipoteca.

 

Tipos de hipotecas en función de la finalidad del préstamo

 

®    Hipotecas para adquirir una vivienda habitual: las hipotecas para primeras viviendas suelen tener condiciones pensadas para los más jóvenes que compran su primera vivienda, teniendo en cuenta que es uno de los gastos más grandes que realizamos a lo largo de nuestra vida. Algunas hipotecas cuentan con facilidades especiales como periodos de carencias iniciales entre 6 meses y 3 años para reducir el valor de la cuota de la hipoteca, financiación hasta el 100 por cien, etc. Eso sí, suelen ser contratos sujetos a mayores estudios, ya que la entidad analiza la capacidad de endeudamiento del cliente y aplica una serie de vinculaciones necesarias para realizar el contrato tales como, domiciliación de nómina, tarjetas de crédito, seguros, etc.

®    Hipotecas para segundas viviendas: El perfil del comprador de una segunda vivienda es muy distinto al perfil del comprador de una primera vivienda: con familia, con una buena posición económica, una buena estabilidad laboral y una edad que supera los 40 años. Este perfil de comprador influye en las características de la hipoteca, que suele ser, por lo general, algo más cara ya que se amortiza en menor tiempo (ya que la edad del cliente es superior al comprador de una primera vivienda que suele rondar los 30 años).

 

®    Reunificación de préstamos: realiza en base a la primera hipoteca, donde el objetivo principal es agrupar los pagos en una sola cuota. De esta manera, podemos reducir hasta un 40 por ciento las mensualidades de nuestros préstamos y deudas, una buena opción para mejorar nuestra capacidad de ahorro y equilibrar nuestra situación de endeudamiento.

®    Subrogación hipotecaria: simplemente se trata de cambiar nuestra hipoteca de nuestro banco a otra entidad que nos ofrezca mejores condiciones. Son las subrogaciones de tipo acreedor, con la ventaja de que podemos cambiar de banco sin tener que asumir los gastos de cancelación de la hipoteca en el Registro de la Propiedad, así nos ahorramos los gastos de impuestos.

 

Independientemente del modelo de hipoteca que escojamos, debemos tener muy claro la garantía de nuestros ingresos durante el tiempo que dure la deuda. Si nuestra situación laboral es inestable o corremos el riesgo de despido, porque nuestro sector es muy cambiante e inseguro, debemos ser conscientes que podemos estar asumiendo un importante riesgo a la hora de contratar nuestra hipoteca y que quizá no estamos en la mejor situación personal y laboral para asumir una deuda que puede ocasionarnos serios problemas de por vida.

 

 

 

Eva Llorca, iAhorro.com, comparador de bancos.

 

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