¿Conviene pactar un sueldo neto?
A la hora de negociar un salario tan importante es saber cuánto pedir por nuestro trabajo como la forma en la que vamos a cobrarlo. Para no quedarse atrás es necesario conocer los principios básicos sobre cómo se articula un salario, de forma que podamos evitar sobresaltos una vez firmado el contrato. Y lo primero que debemos aprender es a diferenciar el sueldo neto del sueldo bruto porque nuestro salario real puede cambiar mucho en función de que elijamos uno u otro para pactar la retribución.
Básicamente, el sueldo bruto se refiere al dinero total que se paga al trabajador antes de las retenciones de IRPF y cotizaciones a la Seguridad Social, entre otros conceptos, mientras que el sueldo neto es el dinero que efectivamente percibe el trabajador en su cuenta corriente. De ahí que la cantidad del salario bruto siempre sea mayor que el neto.
En este sentido si el salario neto es lo que efectivamente se va a percibir podría tener sentido negociar con la empresa directamente en cantidades netas para saber a ciencia cierta cuánto se ingresará mes a mes y como fórmula para cubrirse ante eventuales subidas de impuestos. Y es que si lo que se ha pactado es una cantidad neta en teoría la empresa deberá asumir los cambios impositivos que perjudiquen al trabajador, pero del mismo modo tampoco deberá subirle el sueldo si hay cambios legislativos que le beneficien (como por ejemplo pasó con los famosos 400 euros de Zapatero).
Seguir leyendo en Buscartrabajo.es




Sin comentarios, Comentario o Enlace desde otra web
Responder a la entrada “¿Conviene pactar un sueldo neto?”