¿La letra pequeña vuelve a las cuentas corrientes en 2026?

Durante los últimos años muchos bancos han hecho un esfuerzo, al menos en apariencia, por simplificar sus cuentas corrientes. Menos comisiones visibles, mensajes más claros y una sensación general de que, por fin, lo básico volvía a ser sencillo. Pero 2026 ha empezado con un ruido que no conviene ignorar. La letra pequeña vuelve a asomar, y no siempre lo hace de forma evidente.

No es que los bancos estén anunciando grandes subidas de comisiones de golpe. El movimiento es más sutil. Cambios en condiciones, requisitos que antes no existían o ventajas que solo se mantienen si cumples ciertos criterios. Si no los revisas con calma, puedes acabar pagando por una cuenta que creías gratuita.

La pregunta no es tanto si la letra pequeña ha vuelto, porque en realidad nunca se fue del todo, sino hasta qué punto vuelve a tener peso real en el día a día del cliente.

Por qué los bancos están cambiando las condiciones

El contexto importa, y mucho. En 2026 los bancos se mueven en un escenario distinto al de hace unos años. Los tipos de interés ya no están en mínimos, la competencia entre entidades digitales y tradicionales sigue apretando y los costes operativos han subido. Todo eso acaba reflejándose, de una forma u otra, en las cuentas corrientes.

Lo que están haciendo muchas entidades es ajustar por debajo. No cambian el nombre de la cuenta ni lanzan grandes comunicados, pero modifican los requisitos para mantenerla sin comisiones. Donde antes bastaba con una nómina modesta, ahora se exige un ingreso mayor. Donde no se pedía uso mínimo de tarjeta, ahora sí. Y donde antes no había penalización, ahora aparece una comisión de mantenimiento si no cumples todo al milímetro.

Aquí es donde entra en juego la famosa letra pequeña. No[…]Leer noticia completa en la fuente original

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.